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miércoles, 17 de agosto de 2011

INIA realizará videoconferencia sobre agricultura y cambio climático en Chiclayo

Los efectos del cambio climático en la actividad agrícola y pecuaria de Lambayeque.
Chiclayo, Lambayeque, ago. 17 La estación experimental Vista Florida del Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA) realizará este jueves la videoconferencia El cambio climático: impacto y consecuencias en la agricultura en la ciudad de Chiclayo, en Lambayeque, se informó hoy.
El evento tiene por finalidad dar a conocer estrategias y propuestas tecnológicas desarrolladas por los programas nacionales de investigación del INIA a productores, estudiantes y representantes de instituciones públicas y privadas del sector agrario.
Según el INIA, los conocimientos permitirán amortiguar y reducir los efectos del cambio climático en la actividad agrícola y pecuaria de Lambayeque.

Los participantes también podrán intercambiar experiencias sobre el impacto ambiental, social y económico que genera el cambio climático en Perú.
La videoconferencia se desarrollará en el auditorio de la Gerencia Regional de Agricultura de Lambayeque, ubicada en la avenida Arequipa Nº 138, en la urbanización Los Libertadores, en Chiclayo, a partir de las 008:30 horas. El ingreso es libre.
Para mayor información se puede visitar la página web de la estación experimental Vista Florida.
(ANDINA)
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El Gobierno y mineras acuerdan cambio en sistema de pago de regalías

Según el compromiso suscrito, el Estado recibirá tributos aplicados a las utilidades operativas y no sobre las ventas de las mineras
Las empresas mineras llegaron a un acuerdo con el Gobierno en el pago de regalías. (El Comercio / Archivo)Las empresas mineras en el Perú y el Gobierno acordaron cambiar el sistema de pago de regalías para que sea sobre las utilidades operativas y no sobre las ventas, en busca de una mayor contribución para el Estado Peruano, anunciaron el martes fuentes de ambos sectores.
El acuerdo surgió luego de reuniones entre representantes del Gobierno y del gremio de firmas privadas y ahora las negociaciones se centrarán en fijar los porcentajes de las regalías mineras, que serían mayores a las tasas actuales de entre 1% y 3% sobre las ventas.
“Lo importante es que habido consenso en el sentido de que las regalías no deben ser aplicadas sobre las ventas, porque eso genera una distorsión que hace que proyectos o ampliaciones o nuevos emprendimientos sean pocos rentables”, dijo un empresario minero a Reuters, que pidió mantener el anonimato.
Funcionarios del Gobierno del presidente Ollanta Humala se han reunido en los últimos días con técnicos mineros para definir la carga tributaria a las empresas del sector, actualmente beneficiadas por los altos precios de los metales.
El objetivo de Humala es buscar un mayor aporte de las mineras para financiar programas de lucha contra la pobreza, que golpea a un tercio de los más de 29 millones de habitantes que tiene el país, un importante productor mundial de metales.
>“Es una especie de modelo chileno”,
precisó el empresario que participó en una reunión con el Gobierno el lunes.
En Chile, las grandes mineras adoptaron a fines del año pasado un nuevo esquema de pago de regalías que establece un alza transitoria del 4 al 9% del margen operativo.
“Hay coincidencias en que se aplique sobre los márgenes operativos antes que sobre las ventas, con el propósito de mantener la competitividad en el sector”, dijo una fuente del Gobierno involucrado en las conversaciones.
En el Perú operan grandes mineras multinacionales como Xstrata, BHP Billiton, Anglo American, Barrick Gold, así como Southern Copper del Grupo México.
MINERAS DISPUESTAS A PAGARLa fuente empresarial afirmó que las reuniones continuarán esta semana en busca de fijar tasas y montos “lo más pronto posible”, para calmar el ánimo de los inversionistas que han puesto en espera sus proyectos en el país por la incertidumbre sobre el tema.
“A pesar de que hay convenios de estabilidad lo que la sociedad de minería (...) ha conversado con todas las empresas (que tienen contratos de estabilidad) es que todas estarían dispuestas al gravamen que está por conversarse”, dijo.
La minería es la principal fuente de ingresos de Perú y sus exportaciones representan el 60 por ciento de las ventas totales del Perú, que es el segundo productor mundial de cobre y plata y el sexto de oro.
“Un sistema como este prevé generar una especie de sociedad entre el Estado y los inversionistas en el sentido de que cuando hay escalada de precios las dos partes van acompañando esa elevación y ambas partes generan mayores recursos, pero cuando los precios bajan no se gravan, porque ni el Estado ni las empresas ganan”, agregó.
La fuente explicó que las conversaciones con el Gobierno se realizan “entre gente inteligente” y buscan que la nueva carga no rompa la competitividad de las empresas del sector.
“Este tema teníamos que despolitizarlo y llevarlo a su real núcleo que era el tema técnico”, afirmó.
El ejecutivo explicó que el Gobierno y las empresas esperan terminar las conversaciones antes de la primera presentación del equipo ministerial de Humala ante el Congreso la próxima semana.
“Cuanto antes terminemos obviamente es más saludable no sólo para el Gobierno sino para los inversionistas. Significa un mensaje de tranquilidad y certidumbre para los inversionistas”, refirió la fuente.
Nuestro país tiene previsto inversiones en el sector minero por unos 41.000 millones de dólares en los próximos 10 años.
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sábado, 13 de agosto de 2011

Científicos crean red contra el cambio climático

Científicos de seis países de América Latina acaban de forjar una red para promover estudios de adaptación al calentamiento con énfasis en los bosques, y esperan adhesiones de toda la región.
TURRIALBA Milagros Salazar * Costa Rica - Tierramérica

Argentina. Follaje otoñal de lenga (Nothofagus pumilio) en el cerro Catedral.
En América Central la temperatura se eleva y los bosques demoran en crecer. Más al sur, las selvas amazónicas aún no se calientan. Es sólo un ejemplo de que el cambio climático se manifiesta de maneras diferentes en cada región.
Una recién creada red de científicos busca respuestas para que América Latina conozca y se adapte a esos diversos escenarios que está montando el cambio climático.
Con ese propósito, un grupo de especialistas se reunieron el 5 de agosto en la sede del Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (Catie), en el pueblo boscoso y volcánico de Turrialba, a dos horas de autobús desde San José, la capital de Costa Rica.
No todos los ecosistemas boscosos de América Latina y el Caribe sienten y sentirán de igual manera los efectos del recalentamiento, indican los primeros hallazgos de los científicos que, antes de fundar la red, elaboraron y ejecutaron proyectos de Mitigación y Adaptación al Cambio Climático en la Gestión Forestal Sostenible en Iberoamérica (MIA).
Tales iniciativas, ejecutadas entre 2008 y 2011, fueron impulsadas por el Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria (INIA) de España, el Centro de Investigación Forestal Internacional (Cifor) con sede en Indonesia, y el Catie. Los resultados de estos estudios se presentaron en Turrialba unos días antes de la primera reunión de la flamante Red de Adaptación al Cambio Climático y ecosistemas como estrategias de adaptación (RACC).
Un grupo de investigadores de Chile y Argentina determinaron que, por efecto del cambio climático, bosques con árboles de la especie Nothofagus pumilio situados en la austral Patagonia de ambos países, crecerán y ampliarán su superficie, mientras se verán menguados los de otra especie del mismo género Nothofagus que se encuentran más al norte.
"En un escenario de cambio climático, también hay bosques que se verán beneficiados", dijo a Tierramérica el investigador Sergio Donoso, de la Universidad de Chile y presidente de la Agrupación de Ingenieros Forestales por el Bosque Nativo.
Los pobladores cercanos a esos bosques, principalmente en la zona norte del área estudiada, beben el agua que genera el ecosistema forestal y también se benefician del turismo. Por lo tanto, su disminución afectará sus vidas.
Mientras que en las porciones patagónicas de Nothofagus pumilio ¬llamado guindo de Magallanes, lenga, roble blanco y roble de Tierra del Fuego¬, los lugareños cosechan los árboles, que constituyen una importante actividad económica. Dos caras de una misma moneda que, según los investigadores, deben ser compartidas en la red científica.
Los investigadores que ya participan en la red provienen de instituciones estatales, académicas y no gubernamentales de seis países de América Latina y el Caribe: Argentina, Chile, Colombia, Panamá, Costa Rica y Nicaragua.
"Queremos contribuir al desarrollo de estrategias de manejo de los ecosistemas forestales para que aún bajo condiciones de cambio climático puedan seguir con su papel de regulación del ciclo hídrico y ayudar a reducir los riesgos de eventos climáticos extremos como sequías, inundaciones y vientos", explicó a Tierramérica el ingeniero forestal holandés Bastiaan Louman, coordinador del Programa de Cambio Climático del Catie.
Louman también coordina la RACC y espera que otros representantes de la región se sumen a este esfuerzo.
Como paso inicial, investigadores de Ecuador, Perú y Nicaragua asistieron a la reunión fundacional en Turrialba.
"Es la primera vez que se conforma una red científica en la región para adaptación al cambio climático. Es muy importante porque se trata de un problema urgente que puede tener impacto en los medios de vida de las personas", aseguró Louman.
El grupo fortalecerá su trabajo capacitando a sus miembros, pero también mediante el intercambio de experiencias e información entre los países para potenciar las acciones conjuntas y perfeccionar la comprensión de los impactos diferenciados en la región."Hay que generar sinergia en la calidad y cantidad de investigación en adaptación, pero también lograr transferir y comunicar los resultados a la sociedad y tomadores de decisión", agregó Donoso.
Mediante otro proyecto MIA, el investigador costarricense Carlos Navarro, del Catie, llegó a la conclusión de que la valiosa caoba (de la familia Meliaceae) aún tiene condiciones para adaptarse al calentamiento en algunas zonas de Colombia, Panamá y Costa Rica, pese a que está en riesgo de extinción y a que su codiciada madera se vende a 1.700 dólares el metro cúbico.
Navarro, que dedicó 25 años de su vida a estudiar la caoba, sostiene que hay especies más adaptables que otras, lo que hace necesario recolectar y conservar las semillas, así como trasplantar algunos ejemplares a las áreas donde escasea.
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Panamá acogerá reunión de cumbre sobre Cambio Climático

Panamá acogerá el próximo octubre una reunión preparatoria de la Conferencia de Naciones Unidas sobre Cambio Climático, en la que se buscará llegar a acuerdos que permitan el "éxito" de la cita mundial prevista a finales de este año en Suráfrica.
El subadministrador de la Autoridad Nacional del Ambiente de Panamá (ANAM), Silvano Vergara, dijo a Efe que en el país centroamericano se reunirán del 1 al 7 de octubre próximo dos grupos de trabajo, uno que tratará el tema del Protocolo de Kyoto y el otro sobre cooperación a largo plazo.

"Estos grupos van a tratar las agendas que quedaron (pendientes) en la reunión de Bonn en materia de financiamiento, transferencia de tecnología, mitigación y reducción de emisiones producidas por la deforestación, y la degradación forestal en los países en desarrollo, conocida como REDD", precisó Vergara.

Vergara sostuvo que la intención es la de llegar a un acuerdo que permita que la reunión que tendrá lugar del 29 de noviembre al 10 de diciembre próximos, "sea exitosa".

No obstante, el funcionario panameño reconoció que la dificultad de esa tarea, sobre todo en el tema del financiamiento, "porque obviamente los países más vulnerables necesitan de mayor apoyo para enfrentar el cambio climático y allí está el principal escollo a resolver", agregó.

Señaló que existe mucho optimismo de que en la reunión de Panamá se lleguen a acuerdos en algunos temas y en otros se avance para que se tome la decisión final en Durban.

Vergara participó en una reunión informativa con la prensa junto con el embajador de Panamá en el Reino Unido, Gilberto Arias, y funcionarios del Ministerio panameño de Relaciones Exteriores.

A la reunión del próximo octubre en Panamá se espera la asistencia de más de 4.000 personas entre miembros de las delegaciones de los 195 Estados Partes de la Convención, de organizaciones no gubernamentales, y de organismos internacionales
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Colombia se prepara para el cambio climático

COLPRENSA Cambios climáticos afectan Colombia

En Colombia se están adoptando medidas para enfrentar este fenómeno y contrarrestar sus efectos ambientales, económicos y sociales. Sin embargo, es necesario que los planes de acción amplíen su cobertura, para garantizar la reducción del impacto en el país.

Si se acude a la definición escueta de cambio climático se puede decir que éste se refiere a la variación global del clima de la Tierra, debido a causas naturales y a la actividad humana. Ésta última variable ha sido directa o indirectamente factor importante que ha alterado la composición de la atmósfera, lo que agrava la variabilidad natural del clima.

Con el objetivo de reforzar la conciencia pública, a escala mundial, sobre los problemas relacionados con el cambio climático se creó la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) que entró en vigencia en 1994 y que pretende, entre otras cosas, lograr la estabilización de las concentraciones de gases de efecto invernadero.

"Los hechos son claros: el cambio climático es real; se está acelerando de manera peligrosa y no solo exacerba las amenazas a la paz y la seguridad internacional, sino que es una amenaza ya", dijo el mes pasado en Nueva York, Ban Ki-Moon, Secretario General de las Naciones Unidas.

Por su parte, José Carrera, vicepresidente del Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), aseguró que “el impacto real del cambio climático va a depender de la intensidad de los fenómenos naturales que se den en el futuro y eso es muy difícil de saber, pero lo que sí sabemos es que los efectos se acentuarán con más intensidad. Se presentarán mayores lluvias o sequías en las ciudades y gran cantidad de personas pueden resultar afectadas”.

Colombia, que según Carrera es uno de los países de Latinoamérica más vulnerables frente al cambio climático, es miembro de esta Convención, que hasta el momento se ha encargado de mantener los esfuerzos internacionales por resolver los problemas del cambio climático y examinar los nuevos descubrimientos científicos y la experiencia conseguida en la aplicación de distintas políticas.

En el país tanto entidades públicas como privadas están comenzando a ejecutar estrategias para concientizar a los habitantes sobre el impacto del cambio climático.

La ministra de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial, Beatriz Uribe, aseguró durante el II Congreso Nacional del Clima, realizado en Bogotá del 3 al 5 de agosto, que "en este año se hizo evidente que teníamos que incluir temas relacionados con el cambio climático en la agenda del Gobierno, pues éste afecta diferentes sectores, principalmente, el económico".

En este sentido, por ejemplo, fue aprobado este año el Conpes (Consejo Nacional de Política Económica y Social) que según explicó Hernando José Gómez, director de Planeación Nacional, pretende:

1. Crear un Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático, que trabajará en temas como el manejo de situaciones de riesgo y adaptación.

2.- Desarrollar una estrategia colombiana de desarrollo bajo en carbono, que busca reducir el nivel de emisiones que genera la actividad productiva y normal de la sociedad.

3.- Reducir la deforestación para evitar la sedimentación de los ríos.

En términos generales esta política pública incluye la creación del Sistema Nacional de Cambio Climático, para reducir la vulnerabilidad en las poblaciones, ecosistemas y sectores económicos. Además contempla un aumento en la capacidad de respuesta ante desastres y una reducción en el nivel de emisiones que genera la actividad productiva.

“Hasta el momento tenemos el Conpes que es una estrategia muy importante, pero la idea es que se generen nuevas propuestas y avancemos en la prevención de los efectos del cambio climático”, agregó la Ministra de Ambiente.

Por su parte, el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales de Colombia (Ideam) está adelantando proyectos en el macizo colombiano y en la zona rural de La Calera y Choachí (Cundinamarca). “El INAP es uno de los proyectos más importantes, que cuenta con el reconocimiento del Banco Mundial a Colombia, por ser el único país en el mundo que ha adelantado un proyecto de adaptación al cambio climático, en el cual se invirtieron cerca de 4,5 millones de dólares”, aseguró Ricardo José Lozano, director del Ideam.

Según explicó Lozano, en el caso de La Calera y Choachí, ocho veredas ya cuentan con herramientas y capacidad para adaptarse al cambio climático. En 124 fincas de comunidades campesinas se adelantó un diagnóstico para determinar el impacto negativo en sus tierras como consecuencia de las malas prácticas agrícolas y de esta manera se asesoró a los agricultores para implementar sistemas agrosostenibles.

“Entre las medidas se destacan los cercos vivos, es decir, la siembra de árboles, que cuando crecen delimitan la finca de manera natural y contribuyen a la disminución del impacto de las heladas y de los fuertes vientos en los cultivos, además que aumenta las proteínas del suelo, lo que se refleja en el mejoramiento de la leche y la carne”, sostuvo Lozano.

Con respecto al macizo colombiano, se diseñó un análisis de vulnerabilidad climática, replicable en ecosistemas de alta montaña y territorios étnicos. Asimismo, existe una guía metodológica que permite incorporar la gestión del riesgo en los Planes de Ordenamiento Territorial.

Frente a este tema el Director del Ideam afirmó que "se debe incluir en los programas de las alcaldías y gobernaciones un ajuste frente a los planes de ordenamiento a nivel de prevención, con el fin de establecer con claridad mapas de riesgo y determinar qué se puede hacer en las regiones más vulnerables al cambio climático".

EL CAMBIO CLIMÁTICO TAMBIÉN AFECTA A LAS CIUDADES

El cambio climático está siendo considerado una amenaza directa para las ciudades, pues pone en riesgo no sólo su infraestructura, sino también la economía y el bienestar de sus habitantes.

La relación entre ciudades y cambio climático radica, según el vicepresidente del CAF, José Carrera, en que algunas urbes no están preparadas para enfrentar las consecuencias de este tipo de fenómenos, por ejemplo, en términos de infraestructura y prevención: “Más de dos tercios de la población de América Latina vive en ciudades y el 30 por ciento, en condiciones marginales. Las poblaciones que viven en asentamientos y en las riberas de los ríos corren grandes riesgos con las variaciones del clima, pues no están preparados para asumirlos”.

En este sentido, Eduardo López, director de monitoreo de ciudades ONU-HABITAT indicó que uno de los mayores riesgos del cambio climático es la posibilidad de que se presenten calamidades, daños e incluso muertes. Otras son la reducción en la producción de alimentos y de los recursos hídricos.

Una de las soluciones y propuestas para mitigar este tipo de consecuencias es una planificación urbana responsable.

Se estima que hasta el año 2030 habrá un crecimiento del 93 por ciento en ciudades de América Latina, África y Asia. Con este panorama, “se deben reducir todas las vulnerabilidades donde sea posible, crear sistemas de alerta temprana y se debe construir teniendo en cuenta las condiciones de las ciudades, por ejemplo, saber cómo llega el agua, qué nivel de contaminación existe en el aire, y cómo se utiliza el suelo”, aseguró López.

De acuerdo con Sandra Bessudo, alta consejera presidencial para la Gestión Ambiental y la Biodiversidad, “lo que se debe hacer en las ciudades colombianas es una mejor planeación a futuro, a través de una construcción sostenible. De hecho este tipo de estrategias ya se están comenzando a implementar en Bogotá y Medellín”.

Finalmente, Bessudo informó que en el país se producen 27 mil toneladas de residuos al día, de los cuales en un 90 por ciento se dejan al aire libre. “Este tipo de cuestiones deben comenzar a cambiar y ya tenemos el Conpes que crea el Sistema Nacional de Cambio Climático, para reducir la vulnerabilidad en poblaciones, ecosistemas y sectores productivos. En realidad, el cambio climático está en los ojos de ambientalistas, economistas, sociólogos y demás, pues a pesar de que en el país ya se están adoptando medidas son muchos los retos que vendrán”.
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viernes, 12 de agosto de 2011

El cambio climático no tiene compasión con los más pobres

En Cusco 450 familias desarrollan tecnologías contra nuevos escenarios. El Perú busca invertir S/. 3 mil mlls al año en mitigación y adaptación a nuevas temperaturas
IANA MÁLAGA
La señora Antonia Nifla, de 45 años, rememora los días de su infancia en que los cerros de su comunidad se vestían de blanco. “Pero poco a poco se fueron deshielando”, dice con rabia en la cara.
Y si su abuelo podía criar 400 alpacas al año, Antonia solo tiene 80 cabezas de ganado y hace enormes esfuerzos para que no mueran de improviso. “Antes, las temporadas de lluvia eran más largas, pero ahora el agua que cae del cielo viene por períodos más cortos y es mucho más intensa. Eso inunda nuestras casas y destroza los pastos”, dice. La señora Nifla pertenece al caserío de Chiluyo, una zona baldía de la provincia de Espinar, en Cusco, donde los pobladores ganan S/.150 al mes por criar alpacas para el autoconsumo y vender lana.
FRÁGILES ANTE EL CLIMA

Coporaque y Suykutambo son dos comunidades altoandinas, de la provincia de Espinar en Cusco, que últimamente enfrentan variaciones extremas de temperatura y distorsiones en los períodos de lluvia que no dan tregua. Cualquiera que visite estas zonas por encima de los 4.000 metros sobre el nivel del mar puede darse cuenta de que acá los efectos del cambio climático llegaron con fuerza y sin previo aviso. Por ejemplo, en el caserío de Chiluyo, en Suy-kutambo, la temperatura llega a 20 grados centígrados al mediodía, pero baja a menos 12 grados centígrados en la madrugada.
“El mayor problema es que estas poblaciones tienen menos agua que hace unos años”, explica Lorena del Carpio, oficial del cambio climático en Oxfam. Eso influye en la vida de las alpacas y las ovejas que crían los campesinos. Debido a la falta de líquido, los animales no encuentran la calidad de pasto que había antes y poco a poco van perdiendo peso hasta morir. Y si bien los pobres del Perú no conocen mucho de ciencia, ellos son los más expuestos a sufrir las consecuencias del cambio climático. “Ellos viven en zonas donde se hoy es evidente que las temperaturas han cambiado drásticamente y, por ende, se han alterado los ciclos agrícolas”, indica Eduardo Durand, jefe de la Dirección General de Cambio Climático del Ministerio del Ambiente (Minam).
El experto del Minam señala que hoy el Gobierno debe trabajar en una estrategia integral y multisectorial (que abarque los ministerios de Agricultura y de Energía) de adaptación a los riesgos frente al cambio climático en los territorios más pobres del país.
Por lo pronto, Durand señala que, actualmente, el Estado viene impulsando inversiones por encima de los S/.30 millones al año para frenar el impacto del cambio climático con acciones de mitigación y adaptación. De ese monto, 37% corresponde a proyectos que están en pleno proceso de ejecución y 63% en proceso de negociación.
CON POCO DINERO
“Pese al crecimiento económico del país, la realidad es que muchas zonas de la sierra tienen niveles impactantes de pobreza y exclusión”, recuerda Giovanna Vásquez, responsable de la campaña Crece de Oxfam en el Perú, que tiene como objetivo llamar la atención sobre el grave problema del hambre y el cambio climático en el mundo. Así, la especialista cree que no se podrá mejorar el desarrollo rural en el país si a la par no se interviene con una estrategia agrícola contra el cambio climático.
“Las cosechas de los alimentos ya no son las mismas de antes y el pequeño agricultor se desconcierta ante la manera en que reaccionan el clima y sus cultivos por los cambios en el ambiente”, comenta Vásquez.
Pese a las enormes inclemencias, en algunas zonas del Perú los pobres vienen desarrollando pequeños proyectos para adaptarse al cambio climático. “El campesino más vulnerable no puede esperar a que el Estado prepare planes a largo plazo para atenderlos”, comenta Durand.
De hecho, en Coporaque y Suykutambo unas 450 familias han recibido apoyo técnico de Oxfam y Asociación Proyección (ONG de Cusco) para implementar en sus caseríos reservorios de agua cubiertos por geomembranas, sistemas de riego por aspersión y sistemas de alerta tempranas para monitorear las temperaturas y las lluvias del día a día. En algunos casos también se han instalado muros trombe; es decir, sistemas de calefacción que permiten a las familias soportar las gélidas temperaturas que hay en la noche.
“De todas formas requerimos más apoyo, pues las heladas que acá se presentan son el peor enemigo de nuestros cultivos”, dice Adriano Pauccara, agricultor de Coporaque que a unos metros de su hogar ha instalado un reservorio de agua que le sirve para enfrentar las épocas de secano.

Bajo ese escenario sería conveniente preguntar al Gobierno que se ha estrenado, qué políticas y programas de desarrollo rural empezará a aplicar para priorizar el manejo del agua y las tecnologías agrarias (que no requieren gran inversión) para elevar el nivel de vida de las familias altoandinas y, al mismo tiempo, proveerlas de alimentos y formas de adaptación a los cambios drásticos de temperaturas.


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jueves, 11 de agosto de 2011

"Se hace mucho por combatir el cambio climático, pero aún no es suficiente"


Por Maricel Spini
La especialista Lindsay Wiley habló con Infobae América sobre los desafíos la comunidad internacional y los organismos multilaterales para evitar que losdesastres naturales sean cada vez peores
Wiley, que se desempeña como profesora de Derecho en la American University en Washington y como investigadora en regulación de políticas de salud vinculadas al cambio climático, analizó por qué aún no existe una respuesta coordinada en todo el mundo para reducir los efectos de este fenómeno.
Indicó que la principal medida que deben adoptar los gobiernos es tomar conciencia de las consecuencias que se padecerán a largo plazo y su impacto social y económico.
¿Por qué la comunidad internacional demora en la toma de disposiciones para frenar el cambio climático?
Es un enorme desafío motivar la voluntad política para tomar medidas en esta área donde los efectos se ven recién a largo plazo. Los actores políticos tienden a favorecer aquellas decisiones cuyos resultados son visibles en poco tiempo. Entonces, tiende a prevalecer una visión 'cortoplazista'.
Con las personas sucede lo mismo que con los políticos. Tendemos a focalizar en problemas del corto plazo en vez de priorizar los procesos largos. Esto es algo desafortunado porque si pudiéramos intervenir en este momento, la respuesta sería económicamente eficiente.

En salud pública, usamos una parábola para ejemplificar esto: En un pueblo al costado del río los pobladores descubren que hay personas que son arrastradas por la corriente. Entonces tratan de rescatarlos y auxiliarlos pero, mientras están ocupados haciendo eso, a nadie se le ocurre ir río arriba para descubrir quién los está empujando.

¿El problema tiene que ver con la falta de concientización tanto a nivel dirigencial como de la sociedad en general?

Con mi trabajo, trato de identificar las cosas que podemos hacer para motivar la conciencia sobre los efectos del cambio climático. Hasta hace poco tiempo, era visto como un problema de recursos naturales y su protección. Pero eso es impreciso. Afecta a todas las personas y no sólo a los animales y la naturaleza. Si podemos cambiar la imagen del cambio climático, la imagen de un oso polar que se está ahogando por la de un niño que se está muriendo por malnutrición, podríamos marcar una diferencia en la forma en que se visualiza su impacto.

Muchas de las consecuencias del cambio climático son problemas que ya existen, pero si no los solucionamos se harán mucho peores. Ya vemos esas imágenes de pequeños que están muriendo por desnutrición. Es una cuestión que va a exacerbar muchos problemas que fueron ignorados por el entorno legal y político actual. Tenemos el conocimiento y la tecnología, sabemos cómo resolver estos problemas, pero todavía tenemos que motivar a los líderes para que lo hagan. Hay que recordar que son cuestiones que afectan a los sectores más pobres en los países pobres y también en los ricos.
¿Cuáles son las enfermedades que se están viendo en salud pública a partir de este fenómeno?

El mayor impacto del cual la gente está tomando conciencia es el de los desastres naturales como inundaciones, tormentas tropicales, olas de calor. El cambio climático está contribuyendo con la frecuencia y la severidad con que suceden estas tragedias. Y en algunos casos, se ven afectadas algunas áreas que nunca las habían sufrido
Y todos ellos tienen un significativo impacto sobre la salud. Tendemos a darnos cuenta de los daños inmediatos, pero también hay efectos a muy largo plazo que, en realidad, son más significativos.
Las poblaciones son desplazadas y pueden llegar a refugios con condiciones de insalubridad donde se exponen al contagio de infecciones, como ocurrió en Haití con el cólera y el dengue. También existen las cargas emocionales y psicológicas sobre quienes vivieron estos desastres. Otra cosas que descubrimos a partir del huracán Katrina es que las personas que padecían alguna enfermedad crónica, como las cardiovasculares o la diabetes, al ver interrumpidos los cuidados sufren un empeoramiento en sus cuadros.

Hay otros procesos que son más graduales, como la contaminación ambiental, que se hace peor por el calor, que ayuda a la fabricación de más smog. Eso afecta las vías respiratorias, especialmente en quienes sufren alguna patología como el asma. Pero éstos son procesos lentos que pueden estar ocultos.
Una preocupación más reciente es cómo el cambio climático puede promover la aparición de enfermedades transmitidas por vectores como los mosquitos y los roedores. Cuando el medioambiente cambia, pueden entrar en mayor contacto con los humanos. Lo hemos visto con el hantavirus, la malaria y el dengue.
Teniendo en cuenta este escenario, ¿cuáles serían las primeras medidas que idealmente tendría que consensuar la comunidad internacional para combatir el cambio climático?
Si bien lo que se llama la mitigación del cambio climático, que evita la emisión de gases, es un proceso global y sus beneficios también son globales, la adaptación para prevenirlo es un proceso local. Los impactos se dan diferente según el área.
Pero a nivel mundial, hay una serie de roles deseables para la comunidad internacional. Uno es la financiación y el acuerdo mundial para el cambio climático que debe incluir la asistencia para los países en desarrollo y los pobres. Además, debe desarrollar modelos de aproximación que puedan ser adaptados por cualquier ciudad o Estado.
Actualmente, la comunidad internacional está haciendo mucho de este trabajo, pero aún no es suficiente. Al mismo tiempo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) está ofreciendo apoyo para promover, en sus países miembros, políticas de salud relacionadas con esta problemática. Pero uno de los desafíos es que poder integrar todos los trabajos que se hacen en diferentes sectores porque no siempre están operando juntos. Es necesaria la integración en todos estos niveles.
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