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lunes, 27 de agosto de 2012

El cambio climático tiene solución en Etiopía

Un exitoso proyecto de mujeres agricultoras en Etiopía sive de modelo para capacitar a otros grupos de cultivadores urbanos de África sobre cómo adaptarse al cambio climático.




ADIS ABEBA, Hace ocho años, Kenbesh Mengesha obtenía apenas unos 50 centavos de dólar diarios recolectando leña de un terreno fiscal y vendiéndosela a sus vecinos del tugurio que habita en la capital etíope. Pero todo cambió para ella con la creación de un proyecto sostenible de mujeres agricultoras.
El programa se ha convertido en un modelo de capacitación sobre cómo adaptarse al cambio climático para otras organizaciones urbanas dedicadas a los cultivos en toda África.

Etiopía es extremadamente vulnerable a las sequías y otros desastres naturales como inundaciones, lluvias intensas, heladas y olas de calor. El recalentamiento planetario empeoró esto, y los pronósticos mundiales prevén que para 2050 habrá un aumento de entre 1,7 y 2,1 grados en la temperatura media del país.

También se prevé que esto tendrá un impacto significativo sobre la seguridad alimentaria. En 2011, este país y todo el Cuerno de África fueron azotados por la peor sequía en 60 años. Esto causó una severa crisis alimentaria que llevó a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) a declarar la hambruna en la región.

El Banco Mundial estima que la inseguridad alimentaria le costará a Etiopía entre 75.000 y 100.000 millones de dólares anuales para adaptarse al cambio climático entre 2010 y 2050.

Así que, cuando Mengesha y otras 29 mujeres que también se ganaban la vida recolectando leña formaron una organización comunitaria local, fue el inicio de un modo de vida más seguro y sostenible.

"La recolección de leña era y todavía es un trabajo riesgoso. Conozco a varias mujeres que fueron violadas por hombres que se aprovecharon de ellas mientras estaban en los bosques" haciendo esa tarea, dijo.

Pero actualmente la vida es menos incierta para Mengesha. Y ya no tala árboles para sobrevivir.

La Asociación de Mujeres de Gurara, que ya tiene 200 integrantes, cultiva casi dos hectáreas de tierras arrendadas al gobierno cerca del tugurio de Gurara, en Adis Abeba, practicando lo que llama un sistema de bioeconomía integrada.

Grupos comunitarios de autoayuda permitieron postularse a la tierra del Estado a través de las autoridades locales, en el caso de proyectos que quisieran implementarse en entornos urbanos. La asociación tiene un contrato de arriendo por cinco años, renovable.

Esta organización de mujeres ha descubierto maneras innovadoras de manejar las cambiantes condiciones climáticas y de combatir la inseguridad alimentaria.

Sus integrantes fueron capacitadas por la organización no gubernamental Bioeconomy Africa, que administra el Instituto ABCD (siglas en inglés de "desarrollo de capacidad en bioeconomía - África").

Las mujeres participaron durante dos semanas en cursos sobre diferentes técnicas integradas en la agricultura de pequeña escala.

El resultado fue exitoso, dado que permitió a las integrantes de la asociación ganar suficiente dinero para alimentar a sus familias, pagar las cuotas escolares de sus hijos e incluso crear oportunidades de empleo para otras personas.

Esto es toda una hazaña en esta nación del oriente africano que tiene 82 millones de habitantes y es la segunda más pobre del mundo.

Según el Índice de Pobreza Multidimensional, desarrollado por la Universidad de Oxford, 90 por ciento de los etíopes viven en la pobreza absoluta, y 39 por ciento sobreviven con 1,25 dólares por día.

"Aprendimos a utilizar la menor cantidad de espacio, fértil o no, para lograr la máxima producción agrícola", dijo Fantanesh Atnafic, una de las fundadoras de la organización.

"En el pasado reciente hemos visto cambiar drásticamente las condiciones ambientales. Las lluvias ya no son confiables como lo eran hace unos 20 años. Además, cuando llega el periodo seco, habitualmente es más prolongado de lo normal, lo que tiene un efecto negativo sobre la agricultura en general", señaló.

Pero un clima cambiante no significa la derrota para los pequeños agricultores, según Getachew Tikubet, director de operaciones de Bioeconomy Africa.

"Es verdad que las condiciones climáticas están cambiando, lo que es un enorme contratiempo para muchos agricultores africanos. Pero también es verdad que todos los problemas tienen solución. Y eso es lo que intentamos abordar con los pequeños agricultores africanos", dijo.

La asociación femenina usa diferentes métodos de agricultura intensiva que crean un entorno ideal para sus cultivos.

"Habitualmente combinamos conocimientos agrícolas atóctonos, como el uso del abono, con técnicas científicas aprendidas de diferentes organizaciones e individuos, lo que incluye la extracción de biogás y gas metano del estiércol de las vacas antes de usar el residuo como abono", dijo Atnafic, madre de seis hijos y cuyo esposo fue muerto en las Fuerzas Armadas hace 20 años.

Los gases se usan como combustible en vez de leña.

"Hemos aprendido muchas cosas. Por ejemplo, cuando hace más calor, como estamos experimentando en este momento, construimos estructuras para cuyos techos usamos telas negras, a fin de mantener la humedad en los suelos", explicó Ihite Wolde Mariam, presidenta de la asociación.

El techado con telas negras logró reducir la cantidad de calor en el suelo.

"Naturalmente, el color negro absorbe el calor. Y cuando hacemos un invernadero con una red negra, o hacemos techados agrícolas comunes usando la tela sobre los cultivos, en realidad reducimos 40 por ciento el calor que hay debajo. Esto termina reduciendo la evaporación, lo que guarda la humedad del suelo para los cultivos", explicó Tikubet.

El grupo de mujeres se las arregló para comprar 10 vacas lecheras y así dedicarse a la producción láctea.

Sus integrantes cultivan actualmente varios tipos de verduras, como espinaca, col, tomate y zanahoria, así como cultivos con fines comerciales. Los productos fescos se usan en la cocina del restaurante que abrieron al público.

"También usamos estiércol de vaca primero para producir el biogás que se emplea para cocinar en el restaurante y luego se convierte en abono orgánico a ser usado en la horticultura", explicó Mariam.

Para generar más ingresos, el grupo inició un proyecto avícola, con 500 gallinas ponedoras. También tiene 12 colmenas para la producción de miel y cuatro baños comerciales donde los habitantes del tugurio pagan por ducharse.

"Este es uno de los proyectos de agricultura urbana más exitosos que se haya beneficiado de nuestro programa de capacitación. Ellas se han convertido en un modelo para la capacitación de otros grupos de agricultoras de toda África", dijo Tikubet.

"Han demostrado claramente que la agricultura de pequeña escala es el camino a seguir, a fin de lograr la muy deseada revolución verde en África", señaló.

"Lamentablemente, la modernización olvida a los pequeños agricultores", agregó.

Cada integrante de la asociación gana entre 16 y 19 dólares por mes, además de los tres dólares diarios que cobran por trabajar en el proyecto agrícola.

"Los dividendos ya son suficientemente buenos. Me han permitido enviar a mi hijo menor a la escuela secundaria, y me permiten pagar los productos básicos y mantener a mis nietos también", dijo Mengesha, madre de cinco hijos.

* Este artículo es parte de una serie apoyada por la Alianza Clima y Desarrollo (CDKN).
Por Isaiah Esipisu

La CEPAL propone un cambio económico con igualdad social

Lunes, 27 de Agosto 2012
Organismo sostiene que en este cambio ´está la llave maestra para alcanzar el desarrollo con igualdad´.

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) propondrá un cambio estructural en la economía que permita dar un salto hacia un desarrollo con igualdad social y sostenibilidad ambiental, durante su trigésimo cuarto período de sesiones que empieza hoy en San Salvador.

"Se trata de lograr articulaciones virtuosas entre lo económico, lo social y lo ambiental, por medio de una renovada industrialización", expone el documento que se dará a conocer en el encuentro, que terminará el próximo viernes.

La CEPAL argumenta que "igualar, invertir y proteger el medio ambiente -la base material del desarrollo- no necesariamente se contraponen entre sí".

El trigésimo cuarto período de sesiones de la CEPAL, que se celebra por primera vez en El Salvador, será inaugurado mañana por el presidente del país, Mauricio Funes, y la secretaria ejecutiva del organismo regional, la mexicana Alicia Bárcena.
La pobreza y la desigualdad
La titular de la CEPAL y el canciller salvadoreño, Hugo Martínez, brindarán hoy en rueda de prensa la agenda del encuentro.


En un comunicado, la CEPAL plantea que
  "ningún país de América Latina y el Caribe ha logrado en el largo plazo la combinación virtuosa entre un elevado crecimiento del empleo y de la productividad, condición necesaria para superar la pobreza y la desigualdad".

El Producto Interior Bruto (PIB) de esta región creció en 5,7 % en 1971-1980, pero sólo en 3,8 % en 2001-2010; en este último período, Asia oriental y el Pacífico, África subsahariana y Asia meridional crecieron 4,2 %, 5,2 % y 7,5 %, respectivamente, detalla el organismo.

"Para superar las trabas que impiden a la región dar el salto hacia el desarrollo con igualdad y sostenibilidad ambiental", la CEPAL plantea "diversificar la economía de los países de la región, aplicando políticas industriales activas en combinación con políticas macroeconómicas, sociales y laborales".

Puntualiza que "este cambio estructural implica llevar a cabo transformaciones cualitativas en la estructura productiva de los países de la región", conlleven a "generar más y mejores empleos".

La CEPAL sostiene que en este cambio "está la llave maestra para alcanzar el desarrollo con igualdad".

En el documento de propuesta, indica que su "eje central" tiene "el cambio estructural como camino, las políticas públicas como instrumento y la igualdad como valor subyacente y como horizonte hacia el cual se orienta dicho cambio".

Otros ejes son que "la política macroeconómica y la política industrial no pueden seguir corriendo por caminos separados, sino que deben articularse para construir sinergias entre dinámicas de corto y de largo plazo", agrega la CEPAL.

Además, que "las políticas industriales deben estar en el centro de la orientación del desarrollo" y en el "contexto de una revolución industrial que abarca las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones, la biotecnología y la nanotecnología".

La sostenibilidad ambiental
La CEPAL subraya que "la sostenibilidad ambiental no puede seguir siendo tema de segundo orden en la agenda del desarrollo", sino que "es prioritario vincularla con el cambio estructural" y promoverla "dentro de las políticas industriales, no como una restricción a ellas".

Asimismo, plantea que "en lo social el desafío es que el Estado asuma un rol más activo y decidido en políticas de vocación universalista".

En cuanto a la igualdad, la CEPAL considera que situarla "en el centro" del cambio estructural "implica una ruptura con el paradigma económico que ha prevalecido en la región durante al menos tres décadas" y que "guarda sincronía con la situación histórica favorable que viven hoy muchos países de América Latina y el Caribe", donde hay más proclividad a la inversión social.

La CEPAL advierte, sin embargo, de que este cambio, "al priorizar sectores y actividades y al seleccionar estratégicamente su creación, genera en el corto plazo situaciones de pérdida de empleos, mientras que la aparición de nuevos empleos puede tardar o exigir una capacitación aún inexistente en el mercado de trabajo".

Plantea que para evitar esos costos sociales "es imperativo que el Estado garantice ingresos a quienes se vean en un principio más expuestos a pérdidas de puestos de trabajo por la recomposición sectorial".

La reunión bienal de la CEPAL, la más importante del organismo, contará con la asistencia de delegados de los 44 Estados miembros y de los ocho asociados, así como representantes de Naciones Unidas y de organizaciones no gubernamentales.

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viernes, 24 de agosto de 2012

Empleos verdes y desarrollo sostenible

La OIT viene desarrollando la sensibilización en el mundo con el ‘trabajo verde’ para generar nuevos puestos laborales
El Ministerio de Trabajo debería seguir más de cerca las últimas tendencias y desarrollos que le está marcando a su sector la Organización Internacional del Trabajo, OIT, de cara a los retos que le imponen estos años de alto crecimiento del desempleo y de cruda incertidumbre sobre el fin de la crisis europea. La Organización con sede en Ginebra comenzó esta línea de acción un año después de la recesión de 2008 que devastó las economías de varios países desarrollados y puso en jaque al sector financiero global. La OIT venía trabajando la idea de los ‘empleos verdes para el desarrollo sostenible’ para prevenir el cambio climático en las economías emergentes y el inevitable deterioro de los recursos naturales, que a su juicio “compromete seriamente la calidad de vida de las generaciones presentes y futuras”.

A renglón seguido -dice la OIT- “el segundo reto es proporcionar desarrollo social y un trabajo decente para todos. Esto incluye elevar a más de 1.300 millones de personas, cuatro de cada diez trabajadores en el mundo y sus familias, por encima de la línea de pobreza y ofrecer oportunidades de empleo decente a los 500 millones de jóvenes que ingresarán en el mercado de trabajo durante los próximos 10 años. Esto también significa el acceso a formas modernas de energía para 1.600 millones de personas que todavía no lo tienen así como una vivienda digna y un sistema de saneamiento para más de 1.000 millones de habitantes de los barrios pobres en las megaciudades globales (...) Estos dos desafíos están íntimamente relacionados y no pueden abordarse más separadamente. Los empleos verdes y el fomento de una economía verde constituyen hoy los motores claves hacia un desarrollo económico y social que también es sostenible ambientalmente”.
Esta hoja de ruta le recomienda a muchos países, en especial a los azotados por el flagelo del desempleo como España e Italia que “la transformación hacia una ‘economía verde’ cuenta con un enorme potencial de generación de nuevos empleos, pero que deben tomarse las medidas políticas adecuadas, permitirán a esos países crear alrededor de dos millones de empleos hasta 2020”. El punto central del aporte es pensar en que, si esa cantidad de nuevos empleos pueden enderezar a las economías más afectadas de Europa, cuánto puede beneficiar a Colombia que tiene un potencia verde sin comparaciones en el mundo. Este tipo de visiones posmodernistas son las que se necesitan desarrollar desde la cartera de Trabajo, por lo general embebida en problemas crónicos como los regímenes laborales, las pensiones o los tira y aflojes sindicales. Colombia tiene potencial verde y la OIT está marcando un camino novedoso y futurista. Quizá copie Mintrabajo.
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jueves, 23 de agosto de 2012

UN ESTUDIO REVELÓ LAS PROVINCIAS QUE CORREN MÁS RIESGOS

Cambio climático es un tema de urgencia en RD

Nicodemo, Cuevas, Jackson, Hanke y Evaydee Pérez.

El cambio climático es un tema mundial que hay que tratar con urgencia Santo Domingo

La agricultura, el agua para el consumo humano, la energía eléctrica, el Sistema Nacional de Áreas Protegidas (Sinap), los asentamientos humanos y el turismo son los sectores que corren más riesgo en el país a consecuencia del cambio climático.

República Dominicana, a causa de que es un país insular, está expuesta a sufrir los efectos previstos del cambio climático y estos rubros son considerados como prioritarios, ya que están sujetos a daños graves que deben ser tratados con carácter de urgencia.
Así lo plantea el estudio “Programa de Protección Ambiental” realizado por el Instituto Dominicano de Desarrollo Integral (IDDI) con el apoyo de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid) y The Nature Conservancy (TNC).


En el informe que fue presentado a LISTÍN DIARIO por la coordinadora del proyecto del IDDI, 
Evaydee Pérez y la investigadora científica Michela Izzo, se justifica que el 60% de la población dominicana, de unos 10 millones de individuos, está concentrado en zonas urbanas en continua expansión y en su mayoría ubicadas en áreas costeras o en zonas de elevado riesgo de recibir los efectos de eventos meteorológicos extremos.

Según los resultados, el país está predestinado a los ciclones tropicales, eventos meteorológicos que se distinguen por la abundancia e intensidad de las precipitaciones y por los vientos y oleajes fuertes, explicaron.
Pérez e Isso manifestaron que el estudio arrojó que las provincias más vulnerables del país, con niveles de alto a muy alto, se encuentran Pedernales, Barohuco, San Pedro de Macorís, Barahona, Elías Piña, El Seibo y Santo Domingo.
Dijeron que a estas le siguen La Altagracia, San Pedro de Macorís, Monte Plata, Peravia. Monte Cristi y Valverde.
Indicaron que las provincias con menos vulnerabilidad, pero se les debe prestar atención, son Samaná, Duarte, La Vega y San José de Ocoa.
Destacaron que en el rubro de la agricultura se espera, sino se toman medidas necesarias, una sequía en las provincias de Elías Piña, Independencia, Pedernales y El Seibo, esto a causa de la baja capacidad de adaptación, tanto en términos de desarrollo humano de las poblacione, la carencia de sistema y la amplia difusión de cultivos en pendiente elevada.
Además, señalaron que la agricultura está propensa a inundaciones en las áreas ocupadas alrededor del Yaque del Norte y Sur, el Yuna y el Ozama y en las provincias Monte Cristi, Valverde, San Juan, Barahona, Bahoruco, Duarte, Azua, Peravia, Monte Plata y María Trinidad Sánchez.
Enfatizaron que a causa de los altos porcentajes de que sus poblaciones no cuentan con acceso a suministro de agua potable dentro de sus viviendas y a las debilidades del sistema de acueductos que no tienen calidad, las provincias de Barahona, Peravia, San Pedro de Macorís, La Romana, El Seibo y el Distrito Nacional se pueden ver con dificultad en el consumo de agua.
Mientras, explicaron que las provincias Santiago, Valverde, Bahoruco, Azua, Barahona y Peravia, son las más propensas al cambio climático y presentan un nivel de vulnerabilidad de alta a muy alta por los asentamientos humanos que allí conviven.
A estas comunidades les sigue Puerto Plata, La Vega, Espaillat, La Altagracia, Monte Plata y Santo Domingo, indicaron.
Energía
Pérez e Isso explicaron que un porcentaje reducido de abastecimiento de fuentes de energía renovable, número reducido de horas con electricidad y altos consumos energéticos provocaran que Santo Domingo, el Distrito Nacional, Santiago, San Cristóbal, Monte Plata, San Pedro de Macorís y Monseñor Nouel sean sensibles a los efectos del cambio climático.
Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SINAP) Manifestaron que un factor influyente en la caracterización de sensibilidad al cambio climático, según el estudio, es el porcentaje de áreas protegidas con actividades antrópicas, al cual se suma la proporción reducida de superficie protegida con gestión compartida.
Indicaron que las comunidades con más altos niveles de vulnerabilidad se encuentran ubicadas en diferentes zonas del país, principalmente en la costa, tales como: Montecristi y Valverde en el noroeste, Hermanas Mirabal en el norte. Pedernales y Barahona en el suroeste y La Altagracia en el Este.

RECOMENDACIONES Y POSIBLES SOLUCIONES
La coordinadora del proyecto del IDDI, Evaydee Pérez y la investigadora científica Michela Izzo, explicaron el primer paso para prevenir los posibles desastres ante un cambio climático es mejorar el sistema educativo nacional, elevando el nivel cultural y la conciencia de las personas.
Se debe preferir soluciones locales basadas en la participación de grupos comunitarios así como la descentralización tanto de la producción como de los consumos y servicios.
Indicaron que es indispensable fomentar modelos económicos alternativos, donde la reducción de los consumos no sea considerada un elemento de crisis del sistema productivo y social.
Señalaron que también es importante implementar acciones enfocadas en la reducción de causas de degradación del suelo.

Kathia Hernández


miércoles, 22 de agosto de 2012

AMPE: Alcaldes serán aliados del Gobierno para lograr la inclusión y el cambio en el país

Lima, ago. 21. Los alcaldes serán los principales “aliados” del Gobierno para lograr el objetivo de la inclusión social y el gran cambio que requiere el país, afirmó hoy el presidente de la Asociación de Municipalidades del Perú (AMPE), César Acuña.
El presidente del Consejo de Ministros, Juan Jiménez, y el titular de la Asociación de Municipalidades del Perú, César Acuña, suscribieron convenio para fortalecer gestión pública descentralizada. 

Foto: ANDINA/Oscar Farje.


“Vamos a asumir aquí un compromiso público de ayudar al Gobierno con el objetivo de la inclusión social. Creo que los aliados número uno de este gobierno deben ser los alcaldes, y tienen que ser muy profesionales”, aseveró.
Tras la firma de un convenio marco de cooperación interinstitucional con el presidente del Consejo de Ministros, Juan Jiménez Mayor, Acuña mencionó que desde el año 2007 no ha podido ser recibido por un jefe de Gabinete para coordinar la labor de gobierno.
Por ello, agradeció la oportunidad y la buena disposición del ministro Jiménez de trabajar junto a los concejos municipales de todo el país, en beneficio de la población más necesitada.
“Este es el gran cambio de esta gestión (…) de llamar a los alcaldes. Vengo a nombre de 1,836 municipalidades a agradecer al presidente porque con ese convenio vamos a ganar como país y vamos a capacitar a todos los funcionarios de las municipalidades”, resaltó.
Agregó que esa capacitación permitirá reforzar el proceso de descentralización en el país y generará espacios de diálogo entre dos instancias de gobierno, de tal forma que formen “una alianza esperada hace mucho tiempo”.
Por ello, puso en relieve que los alcaldes del Perú puedan trabajar mano a mano con el Ejecutivo. “Ese era el objetivo de la AMPE, ser aliados de quien gobierne el país, porque, después de todo, estamos más cerca de la población”, comentó.
“Digo esto porque nosotros conocemos dónde están las necesidades de la población, sabemos dónde falta educación, dónde falta salud, dónde falta cuidar el medio ambiente, dónde falta seguridad”, detalló.
Acuña Peralta aseveró que ese compromiso es asumido por los alcaldes porque representan a los 29 millones de peruanos que le han dado la confianza a través del voto popular, y que los burgomaestres ahora retribuyen con trabajo y cooperación.
“Tenemos el compromiso de hacer el gran cambio del Perú, y la única forma de hacer el gran cambio del Perú es trabajar lo más que podamos por este país que tanto necesita de nosotros”, anotó.
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Los mayas contribuyeron al cambio climático que les llevó al colapso

Un nuevo análisis de las complejas interacciones entre los seres humanos y el medio ambiente que precedieron al colapso de la civilización Maya en el siglo IX de nuestra era, apunta a una serie de eventos --algunos naturales, como el cambio climático, y otros marcados por el hombre, incluyendo alteraciones a gran escala del paisaje y cambios en las rutas comerciales-- que constituyen lecciones para la toma de decisiones sobre el desarrollo sostenible en la actualidad.

En su modelo revisado de la caída de la antigua civilización maya, los científicos sociales B.L. Turner y Jeremy A. Sabloff, proporcionan una teoría puesta al día sobre el sistema humano y medio ambiente, en la que afirman que el estrés ambiental y económico de la zona sirvió como punto de inflexión para las fertiles tierras bajas de los Mayas.
Los co-autores describieron el período clásico de los mayas de tierras bajas (del 300 al 800 de nuestra era) como una "civilización altamente compleja organizada en redes de ciudades-estado", en su artículo publicado en el último número de la revista Proceedings.
Los antiguos mayas de esta región montañosa y ribereña se enfrentaron a un a largo periodo de aridez climática, con sequías más prolongadas amplificadas por la deforestación a gran escala humana indicada en el registro paleoecológico de la zona.
Antes de su caída, los mayas ocuparon la zona durante más de 2.000 años, anotaron los autores, "un tiempo en el que se desarrollaron una sofisticada comprensión de su medio ambiente, con la construccción de intrincados sistemas de agua que resistieron por lo menos a dos largos periodos de aridez.
Sin embargo, documentan interacciones humano-ambientales que fueron severamente estresantes durante la fase árida del siglo IX. "Este estrés ambiental se complementó con un cambio en el comercio de toda la península a su alrededor, lo que redujo la economía de la élite gobernante", dijo Turner, científico del Instituto Global de Sostenibilidad de la Universidad Estatal de Arizona.
"Se tomó la decisión de desocupar las tierras bajas centrales en lugar de mantener la inversión. Esta teoría no sólo es consistente con los datos de colapso, sino en el hecho de que las tierras bajas centrales se volvieron a ocupar posteriormente", dijo Turner.
"Se reconoce el papel del cambio climático y los cambios ambientales antropogénicos, reconociendo al mismo tiempo el papel del comercio", dijo.
"El cambio climático, específicamente la aridez, fue un importante imposición exógena a las condiciones del entorno humano a lo largo de las tierras bajas mayas", concluyen. "Las interacciones complejas del sistema generaron el colapso y la despoblación de las tierras bajas mayas y fomentó su abandono a largo plazo. Esta lección debe ser tenida en cuenta en el uso de análogos en la investigación sobre la sostenibilidad".
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