SANTA CRUZ DE TENERIFE, 27 Jul.
El doctor en Economía y Organización de empresas de la Universidad de La Laguna (Tenerife), Francisco García Rodríguez, ha expuesto este miércoles que "es posible una economía verde, competitiva dentro del mercado" al tiempo que defiende que es necesario un cambio de patrón por una cuestión de supervivencia.
En este sentido el experto sentenció durante su participación en la Universidad de Verano de Adeje en la que ha participado en el curso de 'Cambio climático' que "el siglo 21 debe ser sostenible", por lo tanto, apostar por un sistema económico nuevo y adaptado es "necesario, imprescindible y debe ser sostenible", por lo tanto, "el gran reto de la humanidad, las empresa y en definitiva de la sociedad, es "cambiar los patrones de conducta económicos y empresariales, para adaptarlos a el medioambiente, la ecología y los ecosistemas, se trata de una cuestión de supervivencia".
García Rodríguez dijo ser optimista y que cree que ya existe un cambio en el ámbito de la empresa sobre todo, porque "es lo que al final determina la riqueza". Aseguró que esas variaciones positivas ya se denotan en el ámbito del consumo y por tanto en el mercado, el cual está redefiniendo los resultados económicos en una sociedad.
Seguidamente puntualizó que "responsabilidad social de la empresa, responsabilidad corporativa, consumo ecológico o verde son movimientos o tendencias que apuntan en una dirección positiva, no es fácil aceptar los cambios, la situación es compleja, vivimos una especie de paradoja y no somos conscientes de la evolución, pero estamos atravesando un proceso de renovación y debemos tomar conciencia de ello".
El trabajo de los profesionales de la educación, aclaró el ponente, debe ser "informar a las nuevas generaciones, los profesores debemos de tomar conciencia y transmitir esa nueva filosofía" porque, explicó se debe ayudar a los alumnos y en general a la sociedad a aceptar este nuevo sistema sostenible, el cual debe ser transversal.
Con respecto a las administraciones, García Rodríguez dijo "deben ser catalizadores del cambio económico y empresarial, creo que vamos más lento de lo deseable, pero se está trabajando de forma conjunta para que el cambio sea realidad".
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miércoles, 27 de julio de 2011
sábado, 23 de julio de 2011
Hacia una economía verde en un contexto de cambio climático
Por Fernando León Morales
La economía de América Latina y el Caribe (ALC) ha crecido de manera sostenida entre el 2003 y el 2008 a una tasa anual promedio de 4.84%[1], y es la región que mejor ha soportado el embate de la crisis financiera global, mostrando su economía una capacidad de recuperación extraordinaria; sin embargo ALC es también la región con la mayor desigualdad del planeta, donde un cuarto de la población sobrevive con menos de dos dólares por día, esto revela con claridad el principal desafío para la región.
Asimismo, ALC tiene el enorme reto de transitar de una economía carbono dependiente hacia una economía verde en la que los principales sectores que aportan al PIB de la región:
(a) reconozcan y valoren los beneficios que obtienen de los servicios que suministran los ecosistemas, (b) consideren los costos de su degradación y (c) internalicen ambos elementos en sus estrategias competitivas. Esta nueva forma de concebir el desarrollo, requiere no solo de la participación activa del sector privado empresarial, sino también de políticas e inversión pública que estimulen cambios ambientalmente positivos en la industria, a la vez que se van generando oportunidades para reducir la pobreza y para cerrar la gran brecha de inequidad que ahora tenemos.
Una publicación reciente del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) titulada hacia una economía verde, sugiere la urgencia de la transición hacia una economía sostenible, considerando en particular los impactos del calentamiento global exacerbados por una economía dependiente del carbono. La hipótesis que se plantea es que reasignando cada año hasta el 2050 un equivalente al 2% del Producto Bruto Interno (PBI) mundial en el enverdecimiento de sectores económicos clave, se puede mejorar el rendimiento económico e incrementar la riqueza mundial.
América Latina tiene un gran potencial para desacoplar el crecimiento económico de las emisiones de dióxido de carbono (CO2) a la vez que se generan oportunidades de empleo y se reduce la pobreza, para esto se deben identificar sectores clave, como por ejemplo la agricultura. El sector agrícola en la actualidad es responsable de gran parte de las emisiones de carbono, además de ser el mayor consumidor del agua dulce disponible y de una gran cantidad de fertilizantes químicos y pesticidas, de otro lado es fuente de empleo del 21.18 % de la Población Económicamente Activa (PEA) regional[2], principalmente en la zona rural en donde se encuentran las comunidades más pobres y vulnerables.
La orientación de inversión pública y privada en la región para desarrollar un sector agrícola verde permitiría reducir significativamente las emisiones de CO2. , hacer un uso más eficiente del agua -un bien cada vez más escaso-, reducir el uso de fertilizantes químicos y de pesticidas contaminantes, generando oportunidades para incursionar en el creciente mercado orgánico y generando empleo rural, considerando que en ALC la mayoría de fincas agrícolas, son en promedio menores de 5 ha.[3], y que allí se encuentran las personas más pobres.
Siendo América Latina y el Caribe la región que alberga el 57% de los bosques primarios del mundo[4], el forestal es también parte de la cartera de sectores clave para ayudar a la región a transitar hacia una economía verde. Aunque entre 1990 y 2010 en América del sur se produjo una deforestación de medio millón de hectáreas por año[5], la superficie de bosques certificados bajo manejo forestal sostenible crecieron en el periodo 2003-2009 a una tasa anual promedio de 31.7%[6]. El enverdecimiento del sector forestal tiene el potencial de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero producto de la deforestación, estimular el aprovechamiento de productos forestales no maderables, fomentar la asociación de cultivos agroforestales -como el café bajo sombra que representa buena parte del PIB de Centro América[7] – incursionar en los mercados para servicios ambientales, aprovechando mecanismos como REDD+ que ha despertado expectativas en los países de la región, los que en conjunto albergan más de la mitad de los bosques primarios del mundo.
Asimismo el sector forestal genera aproximadamente 1,5 millones de empleos en ALC[8], no obstante como resultado de las inversiones para generar un sector forestal verde, se podrían crear empleos adicionales alrededor de los bosques tropicales favoreciendo a las comunidades rurales.
Estimaciones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe y Naciones Unidas, pronostican que de no tomarse medidas apropiadas, el cambio climático provocaría una pérdida equivalente al 1% del PBI anual entre 2010 y 2100 en los países de la región[9], exacerbando la pobreza, sin embargo existe un enorme potencial para crear condiciones políticas, legales e institucionales para estimular la transición hacia una economía verde que contribuya a la mitigación del cambio climático, evitando los costos de los impactos del calentamiento global y reduciendo la desigualdad.
La pobreza y el cambio climático son los desafíos más importantes de la región, el tránsito hacia una economía verde es quizás la mejor posibilidad que tiene ALC para superar ambos desafíos.
________________________________________
[1] Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).
[2] Perspectivas de la agricultura y el desarrollo rural en las Américas: una mirada hacia América Latina y el Caribe. 2010. Food and Agriculture Organization (FAO), Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) y CEPAL. 2010.
[3] La agricultura latinoamericana en la era de la globalización y de las políticas neoliberales: un primer balance. Departamento de Geografía y Sociología Universitat de Lleida. España.2003.
[4] Los Bosques del Mundo en Cifras: América Latina y el Caribe, una Región Rica en Materia Forestal. FAO. 2011
[5] La situación de los recursos forestales – análisis regional. FAO. 2011.
[6] Perspectivas de la agricultura y el desarrollo rural en las Américas: una mirada hacia América Latina y el Caribe. CEPAL, FAO y IICA. 2010.
[7] El AdA: El libre comercio en Europa y la producción de café en Centroamérica. SETEM. Barcelona, 2011.
[8] Perspectivas de la agricultura y el desarrollo rural en las Américas: una mirada hacia América Latina y el Caribe. CEPAL, FAO y IICA. 2009.
[9] La economía del cambio climático en América Latina y el Caribe. Naciones Unidas y CEPAL. 2010.
Escribe Fernando León Morales, Ph.D. Docente – Investigador Pontificia Universidad Católica del Perú fernando_leonmora@yahoo.es
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La economía de América Latina y el Caribe (ALC) ha crecido de manera sostenida entre el 2003 y el 2008 a una tasa anual promedio de 4.84%[1], y es la región que mejor ha soportado el embate de la crisis financiera global, mostrando su economía una capacidad de recuperación extraordinaria; sin embargo ALC es también la región con la mayor desigualdad del planeta, donde un cuarto de la población sobrevive con menos de dos dólares por día, esto revela con claridad el principal desafío para la región.
Asimismo, ALC tiene el enorme reto de transitar de una economía carbono dependiente hacia una economía verde en la que los principales sectores que aportan al PIB de la región:
(a) reconozcan y valoren los beneficios que obtienen de los servicios que suministran los ecosistemas, (b) consideren los costos de su degradación y (c) internalicen ambos elementos en sus estrategias competitivas. Esta nueva forma de concebir el desarrollo, requiere no solo de la participación activa del sector privado empresarial, sino también de políticas e inversión pública que estimulen cambios ambientalmente positivos en la industria, a la vez que se van generando oportunidades para reducir la pobreza y para cerrar la gran brecha de inequidad que ahora tenemos.
Una publicación reciente del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) titulada hacia una economía verde, sugiere la urgencia de la transición hacia una economía sostenible, considerando en particular los impactos del calentamiento global exacerbados por una economía dependiente del carbono. La hipótesis que se plantea es que reasignando cada año hasta el 2050 un equivalente al 2% del Producto Bruto Interno (PBI) mundial en el enverdecimiento de sectores económicos clave, se puede mejorar el rendimiento económico e incrementar la riqueza mundial.
América Latina tiene un gran potencial para desacoplar el crecimiento económico de las emisiones de dióxido de carbono (CO2) a la vez que se generan oportunidades de empleo y se reduce la pobreza, para esto se deben identificar sectores clave, como por ejemplo la agricultura. El sector agrícola en la actualidad es responsable de gran parte de las emisiones de carbono, además de ser el mayor consumidor del agua dulce disponible y de una gran cantidad de fertilizantes químicos y pesticidas, de otro lado es fuente de empleo del 21.18 % de la Población Económicamente Activa (PEA) regional[2], principalmente en la zona rural en donde se encuentran las comunidades más pobres y vulnerables.
La orientación de inversión pública y privada en la región para desarrollar un sector agrícola verde permitiría reducir significativamente las emisiones de CO2. , hacer un uso más eficiente del agua -un bien cada vez más escaso-, reducir el uso de fertilizantes químicos y de pesticidas contaminantes, generando oportunidades para incursionar en el creciente mercado orgánico y generando empleo rural, considerando que en ALC la mayoría de fincas agrícolas, son en promedio menores de 5 ha.[3], y que allí se encuentran las personas más pobres.
Siendo América Latina y el Caribe la región que alberga el 57% de los bosques primarios del mundo[4], el forestal es también parte de la cartera de sectores clave para ayudar a la región a transitar hacia una economía verde. Aunque entre 1990 y 2010 en América del sur se produjo una deforestación de medio millón de hectáreas por año[5], la superficie de bosques certificados bajo manejo forestal sostenible crecieron en el periodo 2003-2009 a una tasa anual promedio de 31.7%[6]. El enverdecimiento del sector forestal tiene el potencial de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero producto de la deforestación, estimular el aprovechamiento de productos forestales no maderables, fomentar la asociación de cultivos agroforestales -como el café bajo sombra que representa buena parte del PIB de Centro América[7] – incursionar en los mercados para servicios ambientales, aprovechando mecanismos como REDD+ que ha despertado expectativas en los países de la región, los que en conjunto albergan más de la mitad de los bosques primarios del mundo.
Asimismo el sector forestal genera aproximadamente 1,5 millones de empleos en ALC[8], no obstante como resultado de las inversiones para generar un sector forestal verde, se podrían crear empleos adicionales alrededor de los bosques tropicales favoreciendo a las comunidades rurales.
Estimaciones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe y Naciones Unidas, pronostican que de no tomarse medidas apropiadas, el cambio climático provocaría una pérdida equivalente al 1% del PBI anual entre 2010 y 2100 en los países de la región[9], exacerbando la pobreza, sin embargo existe un enorme potencial para crear condiciones políticas, legales e institucionales para estimular la transición hacia una economía verde que contribuya a la mitigación del cambio climático, evitando los costos de los impactos del calentamiento global y reduciendo la desigualdad.
La pobreza y el cambio climático son los desafíos más importantes de la región, el tránsito hacia una economía verde es quizás la mejor posibilidad que tiene ALC para superar ambos desafíos.
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[1] Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).
[2] Perspectivas de la agricultura y el desarrollo rural en las Américas: una mirada hacia América Latina y el Caribe. 2010. Food and Agriculture Organization (FAO), Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) y CEPAL. 2010.
[3] La agricultura latinoamericana en la era de la globalización y de las políticas neoliberales: un primer balance. Departamento de Geografía y Sociología Universitat de Lleida. España.2003.
[4] Los Bosques del Mundo en Cifras: América Latina y el Caribe, una Región Rica en Materia Forestal. FAO. 2011
[5] La situación de los recursos forestales – análisis regional. FAO. 2011.
[6] Perspectivas de la agricultura y el desarrollo rural en las Américas: una mirada hacia América Latina y el Caribe. CEPAL, FAO y IICA. 2010.
[7] El AdA: El libre comercio en Europa y la producción de café en Centroamérica. SETEM. Barcelona, 2011.
[8] Perspectivas de la agricultura y el desarrollo rural en las Américas: una mirada hacia América Latina y el Caribe. CEPAL, FAO y IICA. 2009.
[9] La economía del cambio climático en América Latina y el Caribe. Naciones Unidas y CEPAL. 2010.
Escribe Fernando León Morales, Ph.D. Docente – Investigador Pontificia Universidad Católica del Perú fernando_leonmora@yahoo.es
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Centroamerica debate enfrentar crimen y cambio climático antes que ...
Frente al cambio climático "somos una de las regiones más vulnerables del planeta (...) lo que está en juego es la vida y los bienes de millones de familias centroamericanas", dijo el presidente salvadoreño Mauricio Funes en la apertura de la cumbre ...
Los presidentes centroamericanos debatieron este viernes estrategias para enfrentar la sucesión de catástrofes naturales que destruyen sus países y diezman poblaciones, ya azotadas por una ola criminal con tasas de muertes violentas similares a las de zonas en guerra.
Frente al cambio climático "somos una de las regiones más vulnerables del planeta (...) lo que está en juego es la vida y los bienes de millones de familias centroamericanas", dijo el presidente salvadoreño Mauricio Funes en la apertura de la cumbre del Sistema de Integración Centroamericana (SICA).
América Central es considerada por la ONU como una de las regiones más vulnerables del mundo a
las consecuencias del cambio climático. En las últimas cuatro décadas los desastres naturales provocaron más de 50.000 muertos y decenas de miles de millones de dólares en pérdidas.
Los presidentes se reúnen además un mes después de una cumbre en Guatemala, donde consiguieron 2.000 millones de dólares en cooperación para enfrentar al crimen organizado. El jueves los países pidieron al SICA que identifique cinco proyectos prioritarios de rápida puesta en marcha.
Poco despues de la cumbre en Guatemala --y muy cerca de su sede-- fue ejecutado al estilo mafioso el músico argentino Facundo Cabral, algo que fuentes judiciales y políticas regionales calificaron como un "mensaje del narcotráfico" a los gobiernos.
Acerca de la inseguridad, Funes insistió en la necesidad de trabajar integrados para lanzar la "batalla conjunta contra el crimen organizado, el delito y la violencia", haciendo hincapié en el "fortalecimiento de la investigación conjunta del delito financiero, especialmente lavado de dinero".
La región tiene las mayores tasas de homicidio por habitante en el mundo --58 asesinatos anuales cada cien mil habitantes en Honduras, 52 en El Salvador y 48 en Guatemala, según cifras de ONU-- y es la ruta de acceso del 90% de la cocaína que se consume en Estados Unidos.
Pese a la urgencia de los temas, la reunión parece encaminarse a sacar un documento apenas de contenido protocolar, anticipó una fuente oficial consultada por la AFP.
Vista de la sesión plenaria en la Conferencia Internacional de apoyo a la Estrategia de Seguridad en Centroamérica. (EFE
Quizás por ello sólo cuatro de los ocho jefes de estado o gobierno involucrados en el SICA asistían a la reunión: el anfitrión Mauricio Funes, el guatemalteco Alvaro Colom y el hondureño Porfirio Lobo. El nicaragüense Daniel Ortega tenía previsto sumarse un poco después.
"Vamos a darle seguimiento a lo que fue la reunión de seguridad que se tuvo en Guatemala y también vamos a ver aspectos sobre cambio climático y cómo este factor está afectando a nuestra región", había anticipado el canciller de Honduras, Mario Canahuati.
Así las cosas, el único saldo concreto será la inauguración de la Base de Datos Climáticos regional, que demandó varios años de trabajo y a la que Norman Avila, uno de sus responsables, calificó como el "google de la información meteorológica".
Ante el magro resultado previsto, la secretaria adjunta para la Reducción de Riesgo de Desastre de la ONU, Margareta Wahlström, eligió poner un poco de presión y calificó como insuficientes los esfuerzos de América Central, aunque de todas formas los elogió. "Espero que los presidentes van a empujar la ejecución, porque creo que existen las estrategias, existen las políticas, ahora tienen que dar las instrucciones a sus administraciones de seguir el tema", dijo.
En los últimos cuarenta años del siglo XX las catástrofes naturales dejaron en el istmo 57.000 muertos, 123.000 heridos y 10 millones de desplazados, según un estudio de universidades europeas y latinoamericanas.
En 2009, previo a la COP 15 de Copenhague, los países centroamericanos habían estimado en 105.000
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jueves, 21 de julio de 2011
Ultra-prolongada activación de CO 2 las neuronas sensibles al desorienta a los mosquitos
El dióxido de carbono (CO 2) presente en el aire exhalado es la señal sensorial más importante para los mosquitos que se alimentan de sangre. El dióxido de carbono (CO 2) causan la activación a larga distancia que guía el vuelo de los mpsquitos, es por donde navegan hacia el hospedador vertebrado 1 y, en el caso de Aedes aegypti, el aumento de sensibilidad a los olores de piel 2 . Las máquinas de CO 2 detectoras es por lo tanto, un objetivo ideal para interrumpir la búsqueda de anfitrión. Aquí usamos los ensayos electrofisiológicos para identificar un olor volátil que provoca una inusual y ultra-prolongada activación de CO 2 de detección de las neuronas en las tres principales transmisores de enfermedades
mosquitos:Anopheles gambiae, Culex quinquefasciatus y A. aegypti.
Es importante destacar que, ultra-prolongada activación de estas neuronas compromete seriamente su capacidad para detectar posteriormente CO 2 durante varios minutos. También identificar los olores que inhiben CO 2 neuronas sensibles como candidatos para su uso en trastornos de la conducta de búsqueda de acogida, así como un olor que evoca CO 2 como la actividad y por lo tanto tiene un uso potencial como un señuelo en las trampas. Análisis de las respuestas a los paneles de los olores relacionados estructuralmente a través de los mosquitos y tres Drosophila, que han de CO 2 de los receptores proteínas, revela un patrón de inhibición que a menudo se conserva. Usamos el seguimiento de vídeo en los experimentos de túnel de viento para demostrar que la novela ultra-prolongada activadores pueden alterar por completo de CO 2-mediada por la activación, así como fuente de investigación en el comportamiento de los mosquitos Aedes, incluso después de que el olor ya no está presente. Por último, el semi-campo de los estudios demuestran que el uso prolongado de la ultra-activadores interrumpe CO 2mediada por el comportamiento de la entrada de la choza de los mosquitos Culex. Las tres clases de CO 2-respuesta-la modificación de los olores ofrece instrumentos poderosos para el desarrollo de las nuevas generaciones de repelentes de insectos y señuelos, que aún en pequeñas cantidades puede interferir con la capacidad de los mosquitos a los seres humanos buscan.Ir a la fuente
Ver más:
MOSQUITOS: La delación que provoca el CO2 de la respiración es uno de los mayores culpables.

En algunas fronteras, la policía mete un tubito en los trailers de los camiones y según el CO2 que mida deduce si transportan en su interior inmigrantes clandestinos o no.
Cada día, cada ser humano produce y emite aproximadamente 1 kilogramo de CO2. Cada vez que exhalamos, 13 veces por minuto, emitimos más de cien miligramos.
Según leo en Nature cuando los mosquitos detectan una corriente con pulsaciones de CO2 deducen que ahí detrás hay sangre fresca para chupar. Y no se equivocan. Pero para confundir a las neuronas sensoras de CO2 se investiga un producto químico que las activa prolongadamente, con lo que el mosquito se desorienta y pierde la capacidad de detectar las pulsaciones de CO2 que emiten los humanos al respirar.
La malaria produce al año un millón de muertos. Los mosquitos propagan la enfermedad picando a los enfermos y transmitiendo su sangre y su enfermedad a los individuos sanos. La delación que provoca el CO2 de la respiración es uno de los mayores culpables. Y no el CO2 de los combustibles fósiles que tanta preocupación artificial suscita ... Ver más
Saludan la propuesta de una tasa para las emisiones de CO2 y la Ley de Cambio Climático
Ecologistas en Acción considera positiva la iniciativa presentada ayer en el Congreso por el PSOE de implantar una tasa sobre las emisiones de CO2 y una futura Ley de Cambio Climático, aunque probablemente sean propuestas que no se van a poder llevar a cabo en esta legislatura por falta de tiempo y pueden quedarse en meras declaraciones.
Estas iniciativas están en consonancia con otras que se están llevando acabo en otros países de la UE. Un caso paradigmático sería el del Reino Unido, que en 2008 ya aprobó su Ley de Cambio Climático. Esta ley tiene elementos que, a juicio de Ecologistas en Acción, van muy bien encaminados hacia la lucha contra el calentamiento global y que deberían estar incluidos también en la futura ley española.
Uno de esos elementos es el establecimiento de objetivos de reducción de emisiones jurídicamente vinculantes y ambiciosos. En el caso del Reino Unido el objetivo es una reducción del 80% en 2050 y del 26% en 2020 respecto a las emisiones de 1990. Ecologistas en Acción recuerda que, según los informes del IPCC, las reducciones domésticas de los países responsables del calentamiento global, entre los que se encuentra España, tendrían que ser del 40% en 2020 para evitar que el calentamiento global se dispare.
La ley británica incluye también un sistema de asignación de emisiones que va disminuyendo progresivamente cada cinco años para ir garantizando el cumplimiento de los objetivos fijados. Además, entre las emisiones que se contabilizan, están las de la aviación y la navegación internacionales y no únicamente las emisiones en territorio británico.
Por último, para garantizar que se produce un cambio en el modelo energético y agrario británico, la Ley fija un límite para la compra de créditos de carbono. Esto demuestra lo que Ecologistas en Acción viene denunciando: el comercio de emisiones retrasa los imprescindibles cambios de fondo en nuestro sistema de producción y consumo.
En lo que respecta a la implantación de una tasa para las emisiones de CO2, Ecologistas en
Acción recuerda que en 2009, junto a Greenpeace, WWF España, Izquierda Unida-Iniciativa per Catalunya Verds (IU-ICV) y CC OO ya presentó unaProposición de Ley sobre Fiscalidad Ambiental. Esta tasa tendría que ser parte de un paquete más amplio de medidas que orientasen la transición hacia la sostenibilidad.
El carácter de la tasa a las emisiones de CO2 no tendría que ser únicamente desincentivador del consumo de combustibles fósiles, sino servir también como elemento dinamizador de la reducción del consumo y la transición hacia las energías renovables, es decir, ser finalista. Además tendrá que ser redistributiva, en un contexto como el actual de fuertes desigualdades sociales.
Ecologistas en Acción no está a favor de sustituir impuestos directos (el IRPF) con mayor potencialidad distributiva, por indirectos (IVA o esta tasa del carbono), como ha sugerido Fernando Moraleda, el portavoz del PSOE.
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Estas iniciativas están en consonancia con otras que se están llevando acabo en otros países de la UE. Un caso paradigmático sería el del Reino Unido, que en 2008 ya aprobó su Ley de Cambio Climático. Esta ley tiene elementos que, a juicio de Ecologistas en Acción, van muy bien encaminados hacia la lucha contra el calentamiento global y que deberían estar incluidos también en la futura ley española.
Uno de esos elementos es el establecimiento de objetivos de reducción de emisiones jurídicamente vinculantes y ambiciosos. En el caso del Reino Unido el objetivo es una reducción del 80% en 2050 y del 26% en 2020 respecto a las emisiones de 1990. Ecologistas en Acción recuerda que, según los informes del IPCC, las reducciones domésticas de los países responsables del calentamiento global, entre los que se encuentra España, tendrían que ser del 40% en 2020 para evitar que el calentamiento global se dispare.
La ley británica incluye también un sistema de asignación de emisiones que va disminuyendo progresivamente cada cinco años para ir garantizando el cumplimiento de los objetivos fijados. Además, entre las emisiones que se contabilizan, están las de la aviación y la navegación internacionales y no únicamente las emisiones en territorio británico.
Por último, para garantizar que se produce un cambio en el modelo energético y agrario británico, la Ley fija un límite para la compra de créditos de carbono. Esto demuestra lo que Ecologistas en Acción viene denunciando: el comercio de emisiones retrasa los imprescindibles cambios de fondo en nuestro sistema de producción y consumo.
En lo que respecta a la implantación de una tasa para las emisiones de CO2, Ecologistas en
Acción recuerda que en 2009, junto a Greenpeace, WWF España, Izquierda Unida-Iniciativa per Catalunya Verds (IU-ICV) y CC OO ya presentó unaProposición de Ley sobre Fiscalidad Ambiental. Esta tasa tendría que ser parte de un paquete más amplio de medidas que orientasen la transición hacia la sostenibilidad.
El carácter de la tasa a las emisiones de CO2 no tendría que ser únicamente desincentivador del consumo de combustibles fósiles, sino servir también como elemento dinamizador de la reducción del consumo y la transición hacia las energías renovables, es decir, ser finalista. Además tendrá que ser redistributiva, en un contexto como el actual de fuertes desigualdades sociales.
Ecologistas en Acción no está a favor de sustituir impuestos directos (el IRPF) con mayor potencialidad distributiva, por indirectos (IVA o esta tasa del carbono), como ha sugerido Fernando Moraleda, el portavoz del PSOE.
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lunes, 18 de julio de 2011
La Universidad de Valladolid estudia el cambio climático para la NASA
• La red RIMA amplia su radio de acción a cinco estaciones más de España.

• El grupo pretende extender un área de influencia a la energía solar Laura G. Estrada Valladolid
Equipo dirigido por Ángel de Frutos, segundo por la izquierda. | P. Requejo
Apenas ha cumplido siete años de vida como red regional en el estudio de las partículas atmosféricas, pero su crecimiento es imparable. Tanto, que la Red Ibérica para la Medida fotométrica de Aerosoles (RIMA) –dirigida por un grupo de investigación de la Universidad de Valladolid–, incrementará este mes su radio de actividad para ayudar a la NASA a estudiar el cambio climático.
Gracias a la ampliación del convenio de colaboración con la Agencia Estatal de Meterología, RIMA pasará de controlar diez enclaves españoles, a dirigir las mediciones de radiancia en otras cinco nuevas ciudades estratégicas de la península para cubrir las 'zonas de vacío' actuales. Un trabajo que se suma al que ya realizan en Cuba, Argelia, Egipto y diferentes territorios europeos, entre ellos el Polo Norte.
Así, a partir del día 27 de este mes, las estaciones meteorológicas de A Coruña, Murcia, Zaragoza, Madrid y Baleares se unen a la 'tutela' del grupo de Óptica Atmosférica para que los datos recogidos sirvan para averiguar cómo afecta la presencia de aerosoles –naturales o de origen antropogénico– al cambio climático.
"Todo el mundo entiende que el CO2 contribuye al calentamiento, pero ¿cómo afecta una nube de arena del Sáhara? ¿O la estela que dejan los aviones? ¿Y las gotas de hielo o los incendios?", interpela el responsable del grupo, Ángel de Frutos, para enmarcar la importancia del trabajo que desempeña la red RIMA.
Partículas en la atmósfera
Las preguntas aún tienen difícil respuesta, pero la NASA se ha marcado como objetivo estudiar el papel que juegan las partículas que 'pululan' en la atmósfera para concretar sus efectos, y RIMA es uno de sus principales apoyos para lograrlo.
De hecho, fue la primera red que surgió en el mundo como refuerzo a la agencia espacial estadounidense en la medición de los aerosoles, a través de la denominada red Aeronet. "Cuando tenían pocos fotómetros, la NASA y la Universidad de Lille (Francia) tenían capacidad para controlarlos, pero al ir creciendo, les propusimos una regionalización", recuerda De Frutos de unos inicios que se remontan al año 2004.
Gracias a esta externalización, el rango de estudio de las partículas atmosféricas se amplía, y con la seguridad de que los datos recogidos en cualquier enclave del Globo siguen las consignas del ente espacial. "Para tener una climatología a escala planetaria, todos debemos seguir unos procedimientos estándar, como si fuéramos una franquicia con una ISO de calidad", subraya De Frutos.
El trabajo no es fácil y requiere especialización. De hecho, el grupo de Óptica Atmosférica cuenta con dos instalaciones pertenecientes a Aemet, muy alejadas pero complementarias, para lograr los mejores resultados. La primera, y más importante, se encuentra en Izaña (Tenerife), y sirve de base para calibrar los fotómetros 'maestros' (denominados máster) empleados en la recogida de datos. "En Europa no hay otro sitio igual, con una atmósfera tan limpia, muchos días de sol, y personal científico trabajando de forma continua", destaca el responsable del equipo.
El segundo emplazamiento, situado en Autilla del Pino (Palencia), se utiliza para calibrar, cada seis meses, el resto de dispositivos que forman parte de la red RIMA, a partir de la puesta a punto de los máster, "para que la medición sea perfecta".
Web de la NASA
Una vez realizados los ajustes, cualquier científico que lo desee puede recoger esos datos, que se 'cuelgan' de forma gratuita en la web de la NASA con el aval de que todos los consultados son uniformes, para realizar estudios sobre la turbiedad de la atmósfera.
Y las opciones son múltiples. Entre ellas destaca la detección de partículas por fenómenos ocasionales, como la erupción de un volcán, o la observación de cultivos con mayor detalle que a través de los satélites. Pero, sin duda, el principal reto es caracterizar los aerosoles. "Su presencia influye en el balance energético y resulta clave detectarlos y clasificarlos para determinar su influencia", asevera De Frutos.
Además, con el inicio de esta nueva etapa que se abre con la ampliación de los puntos de observación, el grupo de Óptica Atmosférica tratará de extender su rango de influencia en otros sectores, como el de la energía solar para explotar, aún más, sus conocimientos sobre la radiación.
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• El grupo pretende extender un área de influencia a la energía solar Laura G. Estrada Valladolid
Equipo dirigido por Ángel de Frutos, segundo por la izquierda. | P. Requejo
Apenas ha cumplido siete años de vida como red regional en el estudio de las partículas atmosféricas, pero su crecimiento es imparable. Tanto, que la Red Ibérica para la Medida fotométrica de Aerosoles (RIMA) –dirigida por un grupo de investigación de la Universidad de Valladolid–, incrementará este mes su radio de actividad para ayudar a la NASA a estudiar el cambio climático.
Así, a partir del día 27 de este mes, las estaciones meteorológicas de A Coruña, Murcia, Zaragoza, Madrid y Baleares se unen a la 'tutela' del grupo de Óptica Atmosférica para que los datos recogidos sirvan para averiguar cómo afecta la presencia de aerosoles –naturales o de origen antropogénico– al cambio climático.
"Todo el mundo entiende que el CO2 contribuye al calentamiento, pero ¿cómo afecta una nube de arena del Sáhara? ¿O la estela que dejan los aviones? ¿Y las gotas de hielo o los incendios?", interpela el responsable del grupo, Ángel de Frutos, para enmarcar la importancia del trabajo que desempeña la red RIMA.
Partículas en la atmósfera
Las preguntas aún tienen difícil respuesta, pero la NASA se ha marcado como objetivo estudiar el papel que juegan las partículas que 'pululan' en la atmósfera para concretar sus efectos, y RIMA es uno de sus principales apoyos para lograrlo.
De hecho, fue la primera red que surgió en el mundo como refuerzo a la agencia espacial estadounidense en la medición de los aerosoles, a través de la denominada red Aeronet. "Cuando tenían pocos fotómetros, la NASA y la Universidad de Lille (Francia) tenían capacidad para controlarlos, pero al ir creciendo, les propusimos una regionalización", recuerda De Frutos de unos inicios que se remontan al año 2004.
Gracias a esta externalización, el rango de estudio de las partículas atmosféricas se amplía, y con la seguridad de que los datos recogidos en cualquier enclave del Globo siguen las consignas del ente espacial. "Para tener una climatología a escala planetaria, todos debemos seguir unos procedimientos estándar, como si fuéramos una franquicia con una ISO de calidad", subraya De Frutos.
El trabajo no es fácil y requiere especialización. De hecho, el grupo de Óptica Atmosférica cuenta con dos instalaciones pertenecientes a Aemet, muy alejadas pero complementarias, para lograr los mejores resultados. La primera, y más importante, se encuentra en Izaña (Tenerife), y sirve de base para calibrar los fotómetros 'maestros' (denominados máster) empleados en la recogida de datos. "En Europa no hay otro sitio igual, con una atmósfera tan limpia, muchos días de sol, y personal científico trabajando de forma continua", destaca el responsable del equipo.
El segundo emplazamiento, situado en Autilla del Pino (Palencia), se utiliza para calibrar, cada seis meses, el resto de dispositivos que forman parte de la red RIMA, a partir de la puesta a punto de los máster, "para que la medición sea perfecta".
Web de la NASA
Una vez realizados los ajustes, cualquier científico que lo desee puede recoger esos datos, que se 'cuelgan' de forma gratuita en la web de la NASA con el aval de que todos los consultados son uniformes, para realizar estudios sobre la turbiedad de la atmósfera.
Y las opciones son múltiples. Entre ellas destaca la detección de partículas por fenómenos ocasionales, como la erupción de un volcán, o la observación de cultivos con mayor detalle que a través de los satélites. Pero, sin duda, el principal reto es caracterizar los aerosoles. "Su presencia influye en el balance energético y resulta clave detectarlos y clasificarlos para determinar su influencia", asevera De Frutos.
Además, con el inicio de esta nueva etapa que se abre con la ampliación de los puntos de observación, el grupo de Óptica Atmosférica tratará de extender su rango de influencia en otros sectores, como el de la energía solar para explotar, aún más, sus conocimientos sobre la radiación.
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